Arte, ritual y profanación: cuando la IA lee las runas
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En un viernes de tertulia barrial semi libre en el barrio de La Lucila, una performance propuso algo simple y perturbador a la vez: alguien portando Runas, se acercó a la mesa, la limpió, encendió una vela y pidió un voluntario del público. Este extrajo una Runa (Thurisaz invertida) y una inteligencia artificial fue convocada a interpretarla. La respuesta fue articulada y cargada de advertencias sobre impulsividad, conflictos ocultos y la necesidad de frenar antes de actuar.
Lo que siguió fue tan interesante como la obra misma: parte del público no sabía que estaba presenciando una performance y esa confusión generó un malestar genuino. Algo se había profanado, o eso sintieron algunos, y ese sentimiento, lejos de ser un efecto colateral, terminó siendo el corazón de la pieza.
¿Qué pasa cuando una máquina interpreta un símbolo milenario?
Nadie se ofende de esa manera si una IA resume un mail. Pero cuando toca el terreno de lo espiritual, del destino, de leer energías, la reacción cambia. Eso ya es información valiosa sobre nuestra relación colectiva con la tecnología.
Las Runas no son solo un sistema de adivinación, son un lenguaje simbólico cargado de historia, intuición y subjetividad. Tradicionalmente, quien las lee no aplica un significado fijo sino que lo entreteje con la energía del momento, con el vínculo que se arma con quien consulta y con su propia intuición. Es un acto relacional, de a dos, aunque involucre algo tan antiguo como un alfabeto nórdico tallado en piedra.
Una IA no siente la Runa. No hay intuición, no hay energía, no hay presencia. Lo que hace es obedecer al prompt y reorganizar patrones de lenguaje aprendidos de miles de textos sobre simbolismo rúnico para devolver una interpretación coherente.
Pero hay algo más, un fenómeno que excede esta performance puntual: cada vez más gente está consultando Tarot, Runas u oráculos directamente a través de una IA, sin ritual, sin otra persona presente, sin ese vínculo humano como puente entre espiritualidad y cuerpo.
¿Qué pasa cuando le sacamos el ritual a estos lenguajes ancestrales? ¿Esa información sigue llegando al alma, o llega solamente de forma prolija a la cabeza? ¿Tiene el mismo impacto y el mismo valor una lectura sin cuerpo, sin voz, sin el silencio previo de alguien barajando o eligiendo una Runa? ¿La persona que consulta a la IA es consciente de que la IA no es portadora de la verdad, de que su interpretación no es objetiva ni inocente, sino un recorte entrenado por una empresa, selectivo y estadístico, de lo que se escribió antes sobre el tema? Y si ese recorte resuena igual en quien lo lee: ¿qué dice eso de nosotros, más que de la Runa o de la máquina?
En definitiva, no se trata sobre si la IA puede o no reemplazar a quien lee Runas. Trata sobre lo que estamos dispuestos a delegar a la tecnología y lo que sentimos que necesita seguir siendo profundamente humano.
Fui yo la que llevó las Runas, la que pidió el voluntario, la que le pidió a la IA que la interpretara. Y sin embargo, después de ver la reacción de esa noche, de escuchar el debate, de escribir estas líneas, no tengo más certezas que antes de empezar. Y quizás esa sea, al final, la única conclusión honesta posible.
Hay que sentir la runa? Hay que entender el signnigicado de los simbolos o sentirlos? Eso me queda latiendo del texto..
BUENÍSIMO!!! Momento top de las tertulia de esa noche!! Leo el texto y me recuerdo de ese día y la confusión que generó algo que esté tan normalizado: abrir la computadora y lanzar una pregunta.
Me gustó, ¿Qué pasa cuando le sacamos el ritual a estos lenguajes ancestrales? ¿Esa información sigue llegando al alma, o llega solamente de forma prolija a la cabeza?
Me sumo al pedido de Sil de una interpretación POSTA.
Está en el top de performances cacoristas. La mejor parte es que no se haya entendido desde el principio y haya dado lugar a todas las interpretaciones y reacciones a las que dio lugar. Desde la confianza y el ponerse en modo místico de Gustavo, la posterior confusión, angustia y preocupación. Me quedó la intriga de qué es lo que hubieras interpretado vos o Gustavo (alguien que no sea la IA).
Experiencia artistica de grosisimo calibre. La tensión que generó. Impresionante el efectó en el gente. Me gustó mucho: "Nadie se ofende de esa manera si una IA resume un mail. Pero cuando toca el terreno de lo espiritual, del destino, de leer energías, la reacción cambia." para señalar los terrenos que delegamos y los que sentimos propios.