Dos ejemplos para un nuevo plano legitimador de la democracia.
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Estudiando en el Centro de Arte Contemporáneo Rulo, vimos en el libro "Democracia, ¿en qué estado?" de editorial Prometeo, notas de varios autores. En especial la de Agamben, este notaba bien explícitamente la diferencia conceptual que había en el uso cotidiano de la palabra democracia.
El resto de los autores del libro tocaban esta diferencia que había sido aclarada o trabajada pero sin tanta precisión desde los tiempos de Aristóteles.
En el ensayo de Agamben "Nota preliminar sobre el concepto de la democracia", este diferenciaba entre la democracia como idea que había nacido gracias a un cúmulo de condiciones que legitimaban el nacimiento de un nuevo modelo jurídico-político, con una constitución del cuerpo político diferente.
En cada pais los hechos que dieron paso a esto fueron distintos. Tanto la guillotina en el cuello de Carlos I en Inglaterra, la revolución francesa en Francia, o la independencia yanqui. Estos hechos definitivos fueron la causa de una larga trayectoria de hechos que tanto yo como la mayoría ignoramos.
[Ignoramos las angustias de tantos y tantas, las conversaciones en casas a oscuras, entre voces que se escuchan y otras que no tanto, pero que con diferente tono, diferente definición hablan, se entrelazan, piensan, comparten y planifican. Tanto perdido y tanto ganado en las vidas de aquellos años. Pérdidas de cuerpos, de amores, de dinero, de futuro. Toda conversación apasionada mantenida en lo individual y lo colectivo de un deseo tanto primario como superficial de cambio.]
Aquel momento histórico que no tenía una presencia total de la globalización, un pueblo de individuos que seguía limitado por su entorno, un concepto de derecho público emergió como emerge un brote de debajo del agua pantanosa.
Con este inevitable, luminoso, "accidente histórico" según Ranciere (porque sí, vamos a atravesar la democracia, pero no como el mafioso de Thiel quisiera), la democracia se establece como nueva técnica de gobierno. Una práctica administrativa que tardó décadas en asentarse. Una tumultuosa carrera a la organización que llevo otro tiempo post-revolucion, de crianza, desarrollo, estabilización. En el mundo del siglo XXI, las crisis, los cambios aunque se atraviesan y se sienten en los cuerpos, inevitablemente son más rápidas. Las cicatrices se forman distintas.
Pero el quid de la cuestión es que Agamben señala muy bien que cuando decimos DEMOCRACIA, la gente indistintamente habla de su modalidad del ejercicio y de su forma de legitimación, a veces adrede para confundir y a veces por ignorancia.
En este pequeño ensayo quiero detenerme sobre dos ejemplos que vi esta semana sobre algunos momentos que visioné de lo que un plano legitimador de la democracia actual puede verse como.
Sobre el lado técnico de gobierno (su práctica administrativa), también hay tela para cortar, pero quizá aquí no sea el lugar, ni yo sea el indicado.
Pero en la última misa del Indio Solari en la Plaza de Mayo el viernes seis de junio de 2026, nos encontramos allí miles de personas a consolarnos por la pérdida de una pasión. Quizá "ser ricotero hasta la muerte" significaba en parte que muriese el Indio. Pues toda esperanza de una última ricotada quedaba definitivamente out.
El hecho se daba en la plaza, cuando una amiga con la que había ido dijo que tenía que hacer pis. En una plaza que espontáneamente se había llenado de personas a tomar, comer, llorar y bailar, las posibilidades eran pocas.
Había una carpa vertical que dos chicas cobraban mil pesos para entrar a hacer pis en una alcantarilla. Pero según dos pibas que habían entrado, era un asco y era mejor mear detrás de una carpa hecha con trapos (banderas ricoteras) contra la pared de un edificio antiguo. Allí lo hizo mi amiga, contra la pared y dentro de una carpa ricotera.
¿No podría el estado además de mandar la policía, poner vallas alrededor de toda la Plaza de Mayo, para delimitar como un corral el camino que los fanáticos deberíamos hacer, y llevar camiones con hidrolavadoras amenazantes para poner en cada esquina con varios policías ya preparados para cualquier quilombo, poner también baños químicos?
¿No es parte del estado dar asistencia a erupciones puramente de deseos pueblerinas? ¿No es también orden y cuidado la rápida acción y preparación de una plaza para las necesidades más humanas que existen? Comer, tomar, mear y cagar.
Para gobernar del demos para el demos, se debe tener en cuenta el fastidio y la alegría del pueblo. Gobernar para el pueblo, debería ser entender nuestros modos de vida, nuestras formas de festejo, el deseo que no es productivo, que es irracional y que contiene a la vida en su modo más vital.
[Aunque aquella irracionalidad también contenga racionalidad, una otra racionalidad. Según Lacan, todo deseo tiene una estructura .El problema es que este deseo no es acumulativo, no es productivo ni útil. Distorsiona, retoba y embriaga los cuerpos. Con un cuerpo embriago, la maquinaria produce menos. Guiño guiñó]
Se me vino a la cabeza mientras veía la fila de la carpa a la que no entramos a mear, que para legitimar la estructura que teníamos ahora, el derecho público, es que aquellos que ejercían este poder, entendiesen, incorporen, y accionen de forma eficiente a demandas indirectas del pueblo. El cuidado de las necesidades.
El segundo ejemplo es más simple, limpio y básico.
En algún momento de la historia, el plano legitimador lo dieron las diferentes fuerzas que iban naciendo en la mente colectiva: derechos, educación, vida pública, mercados y comercialización, la proliferación de emprendedores rurales y artesanos, la incipiente globalización y el manchado de las culturas.
Eso que dio y que precisaba de la democracia, ¿no es el mismo efecto de la inteligencia artificial de hoy en día? La democracia (o lo que deba venir), si se gobierna para un pueblo, tiene que dar justicia a su pueblo.
Y aqui la paradoja es clara, lo que legitimó este partido político tanto como legítima la agenda mundial, es una libertad y una sorpresa novedosa sobre la inteligencia artificial. Pero lo que verdadera legítima a una gobernanza del pueblo, es poder traducir ese cambio de paradigmas, informado y con capacidades para darle el poder al pueblo. Esto significa, repensar las curriculas, divulgacion de cursos, instaurar la informática presencial, y muchas cosas mas.
Sea tanto por presión y demanda a los grandes concentradores de los poderes de la inteligencia artificial y que explotan nuestros datos y conciencia colectiva, o tanto como a nivel individual y del pueblo, organizar una gestión de incorporación horizontal, justa, y exhaustiva al pueblo. A todas las generaciones.
Las empresas deberían hacerse con este gasto incluso.
Nunca antes en la historia de la humanidad hubo una herramienta con tanto poder disponible para tanta gente. El concepto de derecho público al que se atiende hoy, no tiene que ver con el pueblo, sino mucho más a intereses transnacionales, mercados extranjeros, explotación de los recursos naturales, lucha ideológica, y mecanismos de chimentos para una legitimación pacata y vacía.
No hay un accionamiento verdadero, que legitime esta modalidad de ejercicio, pues responde a intereses que tienen más que ver con la potencia de ejercer poder, control y dominación y no con una proliferación del pueblo, atender a las necesidades actuales para el empoderamiento y florecimiento del pueblo. Ni tanto como un mecanismo de defensa contra el aplastante puño del capital, al cual como demostraron los ricoteros, solamente se puede resistir con la poesía y una misa post religiosa.

La democracia como
Idea misma esta en crisis, desde que existe algo mayor que la delimita y la condiciona: el Mercado. Creo el texto desarrolla esta tesis sin nombrarla explicitamente.
La Imagen de la “Misa final Ricotera” del 6 de junio de 2026, es de una gran sensibilidad y comparto le brinda Entidad y espesura al concepto “ser ricotero hasta la Muerte”.
Y como hacemos para escuchar la voz “de la Mayoria” en tiempos Donde el “Mercado” en mayuscula y el Algoritmo en minuscula nos gobierna?