top of page

Presente continuo

  • hace 5 días
  • 2 min de lectura

Puestos los conocimientos estilísticos de las trillizas ricitos de oro negro y rojo al servicio de la alternativa que combate a la oferta popular, nos permitimos entrar al juego disoluto. Ese que no busca agradar pero tampoco incomodar. Ese que busca resaltar el brillo del metal pulido pero sin la incandescencia penetrante del cristal de arena cuando es impactado de lleno por la luz del sol; ni la saturación del destello producido del conjunto purpurina y lentejuelas. 


Salimos al encuentro con algo imaginado y al mismo tiempo impredecible. Porque no hay nada más anestesiante que perder la sorpresa. Vamos en busca de aquello que promete ser algo y a la vez ser otra cosa. Con la certeza de no tener certezas, y con la disposición a aceptar las cosas como son. Nos movemos del espacio rutinario para reconocernos con otros y con nosotros mismos. 


Maquinamos deliberadamente objetivos y estrategias que vayan de la mano con nuestros anhelos más hondos. O al menos esos a los que creemos haber llegado. Nos esforzamos trabajosamente por hacer que ese movimiento perdure, se transforme y dé sus frutos. Como un fruto perenne, lo recolectado aparece con más frecuencia de lo habitual.


Ponemos el tiempo y el rostro de la otredad como ofrenda sacrificial en el altar del proyecto mayor. Registramos el momento actual en una captura fotográfica así como en un texto que nos ayude a que perdure la memoria, y nos apuramos en aparecer para extender los plazos de llegar a la vejez. 


Habilitamos la espera y la escucha para dar lugar a la novedad. Esa que trae consigo una especie de tradición reformulada, y que se mece en la cuna de los padres fundadores. Habitamos lugares espacio-temporales para el pensamiento y la experimentación, esperando nuevamente que se revele lo que estaba oculto. 


Practicamos más el diálogo que el estímulo de los sentidos. Porque lo otro ya lo hicimos hasta el hartazgo en la edad más colifa de nuestras vidas. En esa época que compite con la versión actual de nosotros en variedad de vicios, acumulación de anécdotas, destrucción hepática-craneana, y sobredosis de agite creativo.

 

Dadas las condiciones para que nadie pueda (ni quiera) tener el honor de salvar al mundo entero, nos permitimos pasarla bien como condición casi casi necesaria y suficiente.

Soltamos la mano de la costumbre utilitaria que nos mantiene bajo un techo alquilado.

Estrenamos el outfit que más nos gusta cueste lo que cueste, porque sí, porque nos lo merecemos.


Sostenemos con entusiasmo el peso del cansancio camuflando con una tierna sonrisa. Permitimos el acceso a procesos cognitivos que difieren del habitual procesamiento cerebral automático, sobrecargado y sin antivirus. 


Entonamos con fuerza muda la canción de nuestros sueños, ese que olvidamos repentinamente, así como también nos olvidamos una vez más de los infortunios cotidianos para mantener la cordura. 

Saboreamos con ganas el trago después del brindis, como si estuviéramos tragando la mismísima gloria. La nave que aterriza sobre nuestra casa para concedernos el paraíso prometido.


Y volvemos a creer en el poder de la palabra, del encuentro y de la recreación, por el tiempo que dure sin romperse una ola.  

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
¿Cómo qué no?

¿Por qué un película vive en la memoria ni bien termina? Si vimos centenas, quizá miles de películas. ¿Por qué algunas películas quedan adheridas a la memoria, en esa cajón mental invisible? Recuerd

 
 
 

2 comentarios


Marian P.
Marian P.
hace 3 días

Y aparecio el poema.

“No idea sino en las cosas” decia william carlos williams.


Que belleza silvia ese final.


El espacio-tiempo Que dura el Armado ascendente de una ola previo a su explosión salada y disolución eterna en

el Mar.


Todo tan fugaz, siempre, porque “el tiempo no Para” como expresaba la cancion existencialista de la bersuit vergarabat.


el tema del ensayo puede ser sea la sorpresa en la vida?

La sorpresa en el arte?


El artista debe ser un provocador?


Debe necesariamente el artista hincharnos las Bolas a los ciudadanos “Comunes” (lennon, pity alvarez, andy kauffman, el propio

Javo mas alla de todo es un “performer”)?????


Me quedo pensando tras lectura.

Gran texto!


Editado
Me gusta

Valentino Caruso
Valentino Caruso
hace 4 días

Voy vestido pa matar en la tertulia

Me gusta

Si tenés algo importante para decirnos o crees que tenes la energía, el tiempo e impetú necesario para sumarte a nuestros estudios y organización, podes mandarnos un email a:

bottom of page